17 de Diciembre de 2013 – The Roxy

Aquellos a los que los dioses detestan

Con un Roxy Live lleno a más no poder Nile llegó a nuestra tierra y trajo consigo la furia y el calor del desierto.

Luego de que la demora en el inicio del show sacara lo mejor de la creatividad del público con frases como “dale que se pudre la momia” o “hay que sacrificar un farón y salen de una” Nile inició su desembarco en Roxy con una batería de tracks orquestales que añaden esa cuota de misticismo ambiental a cada una de sus canciones.

Las voces guturales de Sanders y Toler-Wade armonizan perfectamente con los cambios de tiempo que marca Kollias desde la batería que completa el sonido monolítico del cuarteto de death metal técnico.

Deleitan a los presentes con joyas como Kafir! de Those Whom The Gods Detest y presentan canciones de su último y excelente disco At the Gate of Sethu como Enduring the Eternal Molestation of Flame.

El calor se intensifica al igual que el pogo que se mueve y se expande caóticamente como una despiadada tormenta de arena. Saltan y se empujan ignorando la letal temperatura del recinto en el que no entra un alma más.

Nile se muestra algo apática, se limitan a saludar y agradecer mientras enganchan tema tras tema y arengan a un público que desconoce el temor al desmayo mientras poguean y corean lo imposible.

En las guitarras Sanders y Wade dan una verdadera clase de death metal, cada riff más afilado que el anterior, más preciso e incisivo. Son una afinada máquina que destila arena y mitología antigua en forma de solos veloces, armonías desgarradoras y cambios de tiempo esquizofrénicos que hacen delirar a todo el mundo hasta el final del show.

Sin bises, sin encore, con apenas una despedida luego de un show de una hora y algo más Wade regala púas, el telón se cierra detrás de él mientras el público se amontona contra el escenario gritando “una más y no jodemos más”, pero los dioses antiguos son tiranos y queda claro que ya se acabó.