29 de Noviembre de 2013 – Teatro Opera

 

25 años de locura

Con un teatro Ópera casi lleno Rata Blanca cerró su ciclo de presentaciones por su 25 aniversario en la calle Corrientes a puro corazón y metal.

Un poco después de las 21:30 el telón se levanta y revela un imponente castillo que nos transporta a las antiguas épocas de Rata, mientras dan inicio a la primera parte del show con los primeros acordes de Hombre de hielo.

Gustavo Rowek hace enloquecer a la audiencia detrás de los parches y Sergio Berdichevski en la segunda guitarra toca como si fuera la última noche del universo.

Adrián “el enano” Barilari y Walter Giardino brillan al armonizar voz y guitarra para generar climas únicos y mágicos a lo largo de toda la presentación de Guerrero del Arco iris, el clásico disco de las leyendas del metal nacional.

Giardino, vestido con una camisa blanca y unos ajustados pantalones blancos, derrama arpegios y florituras sin parar y comanda el escenario en cada uno de los solos, demostrando su condición a parte del resto del grupo que lo acompaña, hasta pareciera que tener una banda es la excusa que tiene para realizar los veloces y afilados riffs que enloquecen a los presentes que lo aplauden después de cada lapsus de virtuosismo.

El set continúa  con Ángeles de acero, Noche de sueños, La boca del lobo y todas las canciones que hicieron de Guerreros el gran disco que es.

Luego del cierre con Guerrero del arco iris Barilari dice “esperen, ya volvemos” mientras dejan el escenario para reagruparse en la formación actual de Rata que retoma dónde dejaron, esta vez tocando completamente La llave de la puerta secreta.

Nuevamente demuestran por qué están donde están. Barilari canta mejor que nunca y la acústica del recinto colabora para crear climas que sólo son posibles en una sala como esta.

Delante de mí hay más de uno que desearía que no hubiera butacas y salta abrazado a sus respaldos cuando llega El gran rey del rock and roll.

Ya terminada la segunda parte del show Barilari dice que les queda para un rato más y no mintió. A continuación sostuvieron un bombardeo de clásicos como El reino olvidado que culminaron con Mujer amante y La leyenda del hada y el mago para coronar las tres horas de show sin parar.