24 de Enero de 2014 – Teatro Vorterix

Que Sea Rock

Viticus no me decía nada. Las veces que escuché una canción por la radio no recuerdo haber hecho mucho más que tararear algún riff.
Pero, como sostengo desde que voy a recitales, ver a una banda en vivo cambia mucho el panorama. Y el show del viernes de Vitico y los suyos, no hizo más que ratificar esto.
Porque fue a partir de las canciones, esas que por la radio me decían poco, que el grupo me fue convenciendo.
La gente estaba encendida desde el momento en que el show arrancó con “Euskal Herria” y “Hoy No Hago Nada”. Pero cuando arrancó “Humano” (temazo) y “No Detenga Su Motor” (del glorioso ‘Ruedas de Metal’ de RIFF) dedicada a Pappo, el show se convirtió en una fiesta.
Y en esta fiesta, había gente de todas las edades. Desde nenes y nenas de 5, 6 o 7 años, pibes de veintipico como yo y muchos fanáticos mas grandes (digamos “old school”).

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Ahí entendí que Viticus une generaciones. Porque, en primer lugar están aquellos que van a ver al ex-Riff seguir rockeando como lo hacía 30 años atrás, por otro lado están los padres que llevan a sus hijos para iniciarlos en esto del rock n’ roll. Tengo una imagen para el recuerdo: en la puerta del teatro de Colegiales, un padre y sus 5 hijos de menos de 10 años estaban retirando sus entradas.
Volviendo al show, la banda es una locomotora que solo se detiene para tomar agua cada tanto. Cabe destacar a la dupla riffera compuesta por los hermanos Nicolás y Sebastián Bereciartúa que hacen una labor, simplemente perfecta.
“Nacido Para Ser Así”, “Mucho Por Hacer”, “Fugitiva” y “Mi Nuevo Chevrolet” fueron de las más festejadas de la noche.
Pero, lo mejor estaba por venir. Casi sin pausas, “Susy Cadillac”, “El Forastero” y “Que Sea Rock” cerraron un show a puro rock que no dejó títere con cabeza y a todos los presentes en Colegiales,  contentos de poder disfrutar una noche así en pleno verano porteño.