MACHINE HEAD – BLOODSTONE & DIAMONDS (2014) – NUCLEAR BLAST

Tres años después de “Unto The Locust”, Robb Flynn volvió a la carga.

Machine-Head-Bloodstone-DiamondsBloodstone & Beyond” es el primero en ser editado por Nuclear Blast, tras unos cuantos años de trabajar junto a Roadrunner. También es el primer disco en su historia sin el inmenso Adam Deuce en bajo y coros. “Bloodstone…” también tenía que demostrar que lo que viene mostrando la banda de Fynn desde “Through The Ashes Of Empire” no es mera casualidad.

Bueno, para comenzar, Machine Head eligió abrir con “Now We Die” y “Killers & Kings”. El primero bien podría ser considerado una continuación de “Who We Are”, el track que cerraba el disco de 2011. Épico, con una introducción de cuerdas y un estribillo para el recuerdo. El segundo, fue el primer adelanto que se pudo escuchar de este nuevo albúm, y curiosamente es el tema menos logrado del disco. Simplón, casi aburrido, no merece mucho análisis.

Pero a partir de “Ghost Will Haunt My Bones”, el disco cobra vida y sonido propio. “Bloodstone…” se aleja del perfeccionismo, los arreglos barrocos y la enorme cantidad de armonías a dos violas (aunque haya algunas por ahí) que había en “Unto The Locust” y pasa a la vereda opuesta. Un sonido (un poco) mas sucio que en sus producciones anteriores, mucho groove y una cercanía al hardcore desde el enfoque de las letras, las estructuras de las canciones y muchos estribillos que emociona. Flynn venía manteniendo una formula de canciones con millones de arreglos y aunque no perdía la emoción, ni el gancho, ni la calidad compositiva -Empire, The Blackening y Locust son 3 discazos, no jodamos- estaba en un lugar de comodidad, aunque tomara varios riesgos a la hora de componer.

Bloodstone…” gana en diversidad, en matices y en los momentos mas agresivos como “Ghost Will Haunt My Bones” o “Night Of Long Knives” con un Dave McClain sacadísimo, hasta el minuto 3:29 donde Flynn logra con su voz y sobre un punteo maravilloso de Phil Demmel, uno de los momentos mas emotivos del disco.

Pero no todo es así. Roberto en sus 46 años no tiene ninguno de boludo y sabe lo que hace. Sabe como cebarte, cuando golpear y cuando dejarte respirar, para después volver a pegar fuerte. Es por eso que después de esa seguidilla letal “Sail Into The Black” cumple la regla de meter una acústica en alguna parte del disco y transmitir mas emoción sin meter una gota de distorsión…hasta la mitad de la canción mas o menos, porque dura 8 minutos 29 segundos, siendo probablemente una de las mas logradas del álbum y la mas extensa de las 12 gemas.

Dije que “Bloodstone & Beyond” ganaba en diversidad, y eso se nota en otro de los temazos que Flynn se mandó. Con un riff que le debe tanto a Black Sabbath como a Pantera “Beneath The Silt”, con mucho groove y con otro de los picos emotivos del disco (y van…) te deja babeando como Homero.

Para el final, el ex Vio-Lence se guardó LA canción del disco. Machaque sostenido durante los primeros dos versos, una variación, un primer quiebre con McClain rompiendo todo y la garganta de Flynn haciendo estragos. Como dije, Robb sabe como cebarte y así la intensidad en las palabras que escupe va subiendo hasta que la banda se suma por completo al tercer verso de la canción y agárrate, porque lo que sigue después es uno de los mejores estribillos de los últimos 10 años.

Game Over” es la canción mas simple del disco en cuanto a los arreglos y se nota. Pero le gana a todas las demás, porque tiene a Robb Flynn cantando, gritando, susurrando y rugiendo una de las letras mas sentidas de todo el album al tope de sus capacidades. Y porque tiene mas huevos y garras que todo el equipo de los Pumas y es imposible que no te quedes con ganas de cantar ese estribillo en medio del bondi a todo pulmón. Después del final con esos coros pandilleros como cualquier banda hardcore y a puro groove, no te quedan mas ganas de escuchar nada. 

Imaginal Cells” y “Take Me Through The Fire” cierran el disco pero ya es algo anecdótico.
El cuarteto ya te rompió la cabeza.

Machine Head lo hizo otra vez. Cuarto discazo al hilo y demostrando, por si hacía falta, porque están donde están.