Diego Mizrahi: músico, compositor y conductor de TV presentará su nuevo material “Duro y Parejo”. Diego viene transitando su carrera como músico y compositor a lo largo de los últimos 20 años tanto en los escenarios como en la TV. De la mano de su banda La Mizrahi Blue Band y de su programa Jam Session ha recorrido los más importantes escenarios del país y Latinoamérica actuando junto a los más destacados artistas locales e internacionales. Nos comunicamos con él para que nos cuente sobre su nuevo proyecto.

Diego Mizrahi buenos aires en foco

Escuché solamente “Duro y Parejo” que es el adelanto de tu nuevo disco ¿Cuándo va a salir?

Diego Mizrahi: Es un EP que va a salir en el 2015. Ahora estoy preparando una gira para el verano, entonces me estoy enfocando principalmente en eso. El disco supongo que vendrá a mitad de año. “Duro y Parejo” es un adelanto del disco. Lo quería hacer rotar en algunas radios, de hecho ya está sonando en algunas, para dar a conocer mi próximo trabajo discográfico.

Tus primeros discos son instrumentales pero desde: “Básico” (2010) estás cantando también ¿Cómo te sentís en este rol?  

DM: Bien, al principio no, pero de a poquito me voy sintiendo cómodo. Yo lo siento bien pero es algo que está en el gusto de la gente. Seguramente a alguno le gustará más, a otro menos, a alguno le parecerá una bosta pero bueno, al que le gusta  bienvenido sea y al que no, está todo bien. Yo canto mis canciones, hasta ahora mis canciones las cantaban otros y era una cosa que me resultaba rara. Que otros digan por mí lo que yo sentía. En este caso soy yo en primera persona y te diría que temas como “Duro y Parejo”  son casi auto referenciales entonces, quién mejor que yo para decirlo con mis propias palabras y mi propia voz. Creo que la voz, la técnica y todo eso es algo que ya ni tiene importancia lo importante es lo que estoy diciendo. Estoy contando la historia de una persona que pasó por muchas situaciones personales, afectivas, laborales, de toda índole y te tiro una buena onda. Te lo cuento como una llamada auto referencial porque cito la letra “Te lo dice un viejo Zorro que de tanto andar, las heridas ya dejaron de sangrar” como diciendo bueno, quédate tranquilo que a mí me pasó lo mismo y al final acá estamos todos de vuelta en la lucha. Todo tiene solución.

¿Y te motivan más estas cosas negativas que me nombraste que las positivas quizá?

DM: No porque hago una transformación y me terminan tirando justamente todo lo contrario, trato de tirar buena onda a la gente. Por eso hay un tema que estoy empezando a escribir que se llama “Trasformador” que no se refiere al transformador de 220v (Risas) sino en transformar energía negativa en positiva .Yo voy en esa línea, tirar buena onda. Uno al tener un micrófono delante es un arma poderosa porque uno abre el micrófono y no sabe quíen está del otro lado. Entonces vos cuando abrís la boca y vas a decir cosas tenés que tener mucho cuidado. Yo me siento responsable y soy cuidadoso porque hay gente a la que le puede llegar a caer mal en situaciones complicadas o delicadas. El hecho de ser comunicador, en este caso a través de la música, hace que uno tenga que tener las antenitas en estado de alerta y absorber lo que uno va viendo día a día en los diarios, en la calle, en las noticias. Esas cosas negativas convertirlas en algo positivo, porque cosas negativas vivimos todos a diario. Eso no quiere decir que uno tenga que pasarla mal, uno  también puede pasarla bien y el futuro no sólo nos depara cosas malas sino también cosas buenas.

Hablando justamente de la función comunicacional ¿Cómo surgió Jam Session?

DM: Surge por una necesidad de querer transmitir a cientos de chicos y de jóvenes que quieren aprender a tocar música. Yo venía de hacer una revista que se llamaba “Music Expert” que enseñaba música por medio de partituras y un CD interactivo traía. Lo que sucedía era que la revista no tenía ni remotamente la masividad que tiene un programa de televisión, entonces decidí reconvertir el formato gráfico al formato televisivo. Básicamente estaba haciendo lo mismo que en la revista pero en televisión: Entrevistando músicos, dando clínicas de guitarra, bajo, batería, teclados, lutheria, etc. Y Resultó, funcionó bien. Funciona bien hace casi 19 años con una interrupción de dos años en el medio por una cuestión netamente personal. Hoy por hoy tengo el raro honor de formar parte de un programa de culto. Digo “raro honor” porque un programa de culto es un programa que sigue la gente pero no es masivo, apunta a un nicho. Entonces ya se convirtió en un programa donde todos los músicos vienen o sea no hay negativas por parte de los invitados. Te puedo nombrar algunos de los que han pasado: Abel Pintos, Teresa Parodi, Alejandro Lerner, Sandra Mihanovich, Luis Salinas. Tenemos la gran satisfacción de salir 40 veces por semana al aire, entonces en algún momento lo ves. A partir de marzo tenemos el honor y la suerte de inaugurar un estudio propio de TV donde vamos a sacar nuestra propia producción y donde vamos a producir contenido ,no sólo de Jam Sessions, sino contenidos de otros programas relacionados a la música, así que esto va para adelante. “Dale duro parejo que el futuro no está lejos”.

A lo largo de los años has tocado con muchos invitados en el programa ¿Con cuáles te resultó más placentero?

DM: Con todos, la verdad tuve muchas satisfacciones porque también, digamos la verdad, el programa es una excusa para compartir música con artistas que yo admiraba. Te podría decir que el 99% de los músicos que han pasado por el ciclo era gente que yo admiraba. No puedo decir uno solo. La parte artística del programa tiene un correlato que es un programa anti comercial en el que se piensa no solamente en la parte artística sino en difundir músicos que tengan talento y no tengan por ahí los canales ni los medios del mainstream. Te puedo nombrar por ejemplo a Carlos Campos que es un violero que por ahí no es muy conocido y es un genio. Entonces es un tipo que toca bárbaro y siempre admiré, pero que en los medios masivos de comunicación no tiene la más mínima cabida. Por eso te hablaba del correlato artístico que viene sosteniendo el programa y en ese sentido el programa nunca tranzó. Nunca tuvo artistas que hayan venido la compañía por atrás y haya puesto una pauta. Eso nunca existió ni nunca va a existir.

Por el otro lado ¿Te pasó que alguno te haya decepcionado o haya ido de mal humor?

DM: (Se ríe) No me hagas dar nombres. Pasó y te dan ganas de tirarlo por la ventana. En esos casos te tenés que poner en piloto automático y darle para adelante. Adversidades hay de sobra. Nosotros grabamos en una jornada varios capítulos ¿entendés?, eran jornadas que te esperaban a cara de perro. Un capítulo atrás de otro sin parar ni descansar. Hay que ponerse a tiro con todos los invitados y de repente viene alguno medio cruzado, entonces vos ya ensayaste, tenés tu repertorio armado y por ahí te dicen “Vamos de vuelta porque no me gustó…” y yo digo “¿Cómo no te gustó?”  – “No, porque en el segundo estribillo, la tercera corchea del cuarto compás, cuando vos tocás esa fusa… no suena como en el disco” y no, nunca va a sonar como en el disco porque lo que hacemos en Jam Session son zapadas frente a una cámara. Nunca va a salir como en el disco, es distinto ni mejor ni peor.

Te lo preguntaba porque capaz te desilusionaste con algún músico que admirás mucho…

DM: Te diría que me pasó lo contrario. Acá sí puedo nombrar músicos como Alejandro Lerner o Abel Pintos. Que tienen alrededor suyo toda una parafernalia atrás laburando, que vos estás meses tratando de contactarlos para el programa. Yo con Lerner estuve dos años. Después lo ves al artista y te dice “¿Cuándo me vas a invitar al programa?”, entonces lo que hay ahí es un cortocircuito con el de prensa. Con Abel Pintos nos pasó que tuvimos un filtro muy grande, una chica de prensa nos dijo “Abel Pintos no va a ir su programa” y después me lo encontré a Abel  lo saludé y me preguntó cuándo iba a venir a Jam Session. Vino y estuvo tremendo, a veces pasan esas cosas con los “prensa”. Con León Gieco también nos pasó, al final pegamos buena onda porque le habían avisado pero él estaba de gira, ahora va a venir al programa en marzo.

 ¿Los músicos que te acompañan son los mismos de la “Mizrahi Blue Band”?

DM: Yo antes tenía músicos distintos para cada proyecto. Cuando empecé a grabar mi primer disco instrumental solista, lo contacté a José Luis Colzani (baterista) y básicamente nuestra relación era de vecindad, vivía a 20 metros de mi casa entonces, como yo lo respeto mucho como músico, él venía a grabar los discos al estudio y a ensayar. La relación en estos 15 años era que él iba y venía pero en los últimos 3 ó 4 años ya es baterista fijo. Cuando no puede, viene a tocar Gerardo Sturbrin que es otro baterista excelente. Sergio Sotomayor (bajista) también iba y venía pero hace unos años está fijo. Son músicos de primer nivel, me siento muy cómodo con ellos. La verdad que cualquier proyecto, sea el que sea están ellos. La base está, hay músicos que varían como por ejemplo los tecladistas pero la base está, puedo jactarme de tener una base sólida, pero principalmente buena gente, macanudos, compañeros y amigos. Que es lo que más me importa.

¿Priorizas lo humano por sobre el talento después de tantos años de estar en la ruta? 

DM: Sin duda. Primero y principal lo humano, después si toca bien, mejor. (Risas)

Diego Mizrahi estará tocando en la costa este verano. Todos los sábados de enero y febrero en Jeronimo Bar de San Bernardo.