“La tecnología no le hizo bien a la música”

Cabezones festeja veinte años de existencia. La banda comandada por el cantante César Andino, cumple dos décadas y lo celebrará en el Roxy Live de Palermo, el sábado 23 de mayo. El grupo llega a este acontecimiento habiendo superado momentos realmente complicados. Hablamos con su líder y vocalista a propósito de este aniversario.

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Leí que te estabas por operar, ¿qué operación es?

 Es una amputación supracondílea, arriba de la rodilla izquierda, porque me puse unas prótesis internas y no funcionaron, entonces me tengo que operar. Es una secuela del accidente que tuve.  

¿Cuándo había sido la operación anterior?

Fueron casi 14 operaciones. A lo largo de los años me fui operando, pero bueno, no con este final. Según los médicos ya no me puedo poner una prótesis interna, tendría mucho tiempo de recuperación  y tampoco es posible que la pierna me quede bien. Es una decisión que me llevó un tiempo madurarla, casi un año. Yo tuve un pre-infarto el año pasado, pensaba operarme para esta altura del año, que hicimos un Roxy, pero cuando fui a hacerme los análisis descubrieron que el cuerpo no estaba bien. Tuve que hacer un largo tratamiento y ahora sí estoy en condiciones de operarme.

Dijiste que tuviste un pre-infarto. ¿Tiene que ver el uso de medicamentos o cómo esta relacionado?

Sí, claro, está relacionado con todo eso: el uso de calmantes y antibióticos para las infecciones que tuve. Me llevó a un proceso de desgaste del cuerpo, el accidente fue hace ocho años y se fue degradando el cuerpo.

¿Cómo afecta esto al show en vivo?

Es un problema que vengo arrastrando hace 8 años. Y sí, obviamente que me afectó, no solamente a nivel personal sino a nivel trabajo, a todo nivel. No fue lo mismo, estuve casi dos años en silla de ruedas y el accidente fue en el momento justo en el que estábamos a full. A partir de ese momento fue muy difícil rearmar la situación y, si bien gracias a Dios pude seguir tocando, el problema es que no con la misma intensidad ni la misma suerte en cuanto a lo físico: me canso mucho, uso bastones, me pasaron una serie de cosas que van mermando la capacidad física.

En relación a el show por los veinte años, Cabezones tiene muchos discos, ¿van a tocar temas de todas las épocas?

Claro, la idea es esa: tocar mucho, desde el primer disco hasta el último. Son noventa canciones mas o menos y uno tiene que elegir veinte para ese sábado, que son las que siempre nos pide la gente. Sinceramente, me siento alagado por poder festejarlo todavía. Y como te decía, es el último show en un largo tiempo por todo esto que estábamos hablando. Me tengo que operar sí o sí, físicamente estoy al borde de un colapso, no solamente de la pierna sino también por el uso de calmantes, antibióticos y todo eso.

¿Cuánto duraría este parate?

No sé, la idea es ver qué hacemos, que estemos parados lo menos posible.

¿Va a haber invitados en el show?

No. Yo creo que ha pasado mucha agua bajo el puente, y la verdad, la recuperación fue una situación que encaré solo, hace ocho años. Es más que nada un festejo personal del grupo para con nuestros fans. La cuestión de los invitados es para otro tipo de celebración, yo creo que no va a ser una despedida, pero mas o menos, entonces por ahí hay muchas cosas para decir y sentir. Es una noche que me debo yo de festejo, donde el invitado principal es el grupo y la gente. Tenemos que darles todas las canciones que podamos meter en una hora y media o dos horas, entonces, con la dinámica de los invitados siempre se pierde tiempo. Es una invitación para la gente más que nada, tenemos que brindarles un show como si fuera el último de mi banda.

Te preguntaba eso porque pasaron muchos integrantes por la banda. ¿Es solamente porque decidiste encararlo solo o terminaron mal las relaciones con los ex – integrantes?

La relación terminó mal porque no los volví a ver. O sea nos hablamos un par de veces con Esteban (Ex – guitarrista), pero con nadie más. Sí, terminó mal, no creo que ninguna relación termine bien.

 No, pero a veces pasa el tiempo…

Sí, tenés razón, cura heridas, pero no, pasaron muchas cosas y lo que me pasó a mí fue demasiado trágico como para volvernos a juntar. Pasaron muchas cosas y, si bien no hay una razón fuerte por la cual nos separamos, la decisión de seguir fue porque sentí que le dediqué mucho tiempo de mi vida a este proyecto y en ningún momento eché a nadie, los chicos decidieron no seguir tocando. Aunque me dolió mucho la decisión, la respeté, pero bueno, así como yo respeté la decisión de ellos, esperé que respetaran la mía de seguir tocando, y no lo hicieron así. Creo que por eso fue la distancia.

¿Qué recordás de los comienzos?

La unión del grupo, la amistad que teníamos y el objetivo que teníamos los cuatro de salir adelante con la música y crear algo nuevo. En un momento en donde todo era Heavy o Punk, encontrar algo en el medio que era lo que nos gustaba a nosotros, ser abanderados de un estilo, que lo fuimos en un momento. Hay un montón de bandas que se formaron después con esa premisa: la distorsión y la melodía. La verdad que me siento alagado cuando muchas de las bandas actuales te toman como referencia. También tengo relación con bandas tradicionales, con Divididos, por ejemplo, tengo buena relación y cada vez que puedo los voy a ver y siempre hablamos del hecho de poder formar parte de buenas bandas. Yo con eso me conformo. Creo que mi banda es una buena banda, aportamos mucho a la escena. Tuvimos un momento de cúspide bastante pronunciado y alta rotación. Creo que no bajó el nivel sino el interés de la gente, que va por otro lado y es lógico, van cambiando los intereses  y lo mediático. Siempre está bueno dejarle el lugar a las bandas nuevas que vienen creciendo, no me gusta perpetuarme como las bandas de “opening” que siempre son las mismas y abren los festivales. Me parece que Cabezones le hizo bien al rock y ,aún hoy, tiene un estilo y una premisa que es cuidar mucho la música; tocar bien, cantar bien y hacer buena música.

En estos años la forma en la que se difunde la música cambió bastante, ¿cómo se adaptó la banda a “You Tube”,” Bandcamp”,” Spotify”, etc.?

Yo no me pude adaptar, sinceramente. Me parece que regalar las cosas y no tener el romanticismo de ir a comprar un disco, de que no haya disquerías, de no esperar con ansias un disco lindo. Yo, por ejemplo, me acuerdo mucho cuando me compré el tercer disco de Catupecu Machu (“Cuentos decapitados”), que estaba rotando “Y lo que quiero es que pises sin el suelo…”, lo escuchaba en Rock & Pop y decía: “¿cuándo va a salir el disco?, Recién había llegado a Buenos Aires y lo fui a comparar a “Tower Records” en Cabildo y Juramento, entrabas y estaba lleno de discos, entonces uno creía que era algo que no iba a cambiar, sin embargo, fue cambiando y ahora tenés ganas de escuchar un disco y lo bajás, se perdió el romanticismo de ir a la disquería a comprar, ser fan de la banda, se perdió mucho eso. Es como una degradación del trabajo del músico, que está tan al alcance y puedas bajarte un disco entero y el músico no tenga un beneficio por eso, entonces todo ese tipo de situaciones se contradicen con el esfuerzo que hace uno por hacer un disco, quizás estamos meses o años para hacer un cd y se puede bajar en un minuto, no se ve valorado el esfuerzo. Me parece que la tecnología no le hizo bien a la música, de hecho, cerraron todas las disquerías, las bandas nuevas no venden discos y los sellos grandes ya se metieron en los contratos de los artistas con los shows, porque si no, no pueden sacar plata de ningún lado. Evidentemente la tecnología no le hizo bien al músico.

¿Van a componer material nuevo durante el tiempo que estén alejados de los escenarios?

Vamos a grabar, este año lo voy a ocupar en eso, voy a tener tiempo para componer, como voy a estar mucho tiempo en reposo, me va a servir para despejar la mente. También estaba pensando en sacar algo que valga la pena comprarlo, hacerle un lindo packaging y venderlo, quizás con la entrada de un show o lo que sea, me parece que el esfuerzo y el valor del músico tiene que ser recompensado, en este caso, vendiendo el disco porque de otra forma no se puede recompensar, pero bueno, me parece que es importante y ojalá la gente acepte esta circunstancia. Yo creo que el fan lo compra, pero uno trata de vender más discos, no solo a los fans que ve habitualmente, de esa manera se retroalimenta la situación. Creo que es una cuestión de pensar más las producciones y de encontrarle la vuelta, me resisto a creer que el disco murió y que hoy por hoy hay que regalar las cosas, porque vos vas a la pizzería y no te regalan la pizza, vas a la panadería y no te regalan el pan, no te regalan la luz, el gas etc. Nadie regala nada en este mundo, solamente los discos, entonces me duele porque la cultura y el arte, cuando se empiezan a regalar, la gente no toma el verdadero valor de las situaciones.

¿La composición siempre pasa por vos o todos aportan?

Si bien todos pueden aportar, porque soy una persona muy abierta, siempre el escrutinio final pasa por mí. Yo soy el que hace las melodías y las letras, es como que le doy la orientación final al material pero también compongo, hay canciones que son mías, canciones que son compartidas con el guitarrista. Como ahora son dos guitarristas, los dos componen, entonces estamos compartiendo la composición. Al ser diferente la manera de componer le estamos dando un concepto final y soy el encargado de lo todo lo demás, que es el arte o la decisión de grabarla y dónde, lo produzco yo siempre al disco y eso lleva tiempo. Creo que la cuestión de la operación me va a dar un tiempo y algo en que ocuparme mentalmente.

Si tuvieses que cambiar algo de estos años de carrera, ¿qué sería?

Escucharía más a la gente que me amó, la gente que me quiere, los escucharía más a ellos. Me parece que cuando a uno le empieza a ir bien se cree que sabe todas las cosas que le suceden y no escucha. Me parece que el crecimiento de una persona está cuando empieza a escuchar a la gente que lo ama. Yo creo que los músicos somos bastantes egocéntricos y creemos que en un momento dado todo gira a nuestro alrededor, y ahí es cuando nos empezamos a equivocar, empezamos a quedarnos solos y nos damos cuenta que el error es muy difícil volverlo atrás. Si tuviese que cambiar algo, sería eso: escuchar más a las personas que me amaron y me aman actualmente.