“CONSUMICIDIO” – OSAMENTA (2014)

disco_consumicidioEl under siempre nos sorprende. Y durante estos últimos años, esas sorpresas se vuelven cada vez más regulares, demostrando que la música nacional está atravesando un momento tan iluminado y de calidad como durante los 70’s.

No importa el género del cual estemos hablando, las grabaciones, los shows en vivo, el arte, la puesta visual, todo viene en alza.

Osamenta es prueba de ello. Habiendo superado con éxito el escollo del tercer disco (ese en el cual la banda termina por afianzar su sonido o, por dar un vuelco absoluto musicalmente) con un nivel altísimo en “Subersivo” (2010). Para su cuarto disco, los oriundos de Salto tenían que probar que el nivel alcanzado en aquella placa no era cuestión de suerte, sino mérito de los constantes ensayos y presentaciones alrededor del país. Es así que llegamos a “Consumicidio”, que en pocas palabras, es una patada en la mandíbula.

Desde el comienzo asesino con “Hijos de la Tierra” y “Voces del Pasado”, pasando por la enorme “Entre Tumbas de Derrota” o ese mazazo llamado “Para Estar Acá” (mi favorita), el quinteto demuestra potencia y da una bocanada de aire fresco (necesaria) al género.

Pietra Lopez tiene una voz privilegiada y en la mezcla está bien in your face, como para que se note todo el gran laburo de matices que hay a lo largo del disco –la mencionada “Para Estar Acá” es un buen ejemplo- y que es, finalmente, lo que marca la diferencia. Por momentos mas grooveros y panterosos, por otros bien thrasheros con riffs filosos y varios guiños a Slayer y Testament, pero siempre con una personalidad propia bien marcada y un ensamble envidiable, Osamenta se erige como una de las bandas de Metal más interesantes en este presente musical. No solo porque “Consumicidio” cuente con una gran producción y suene del carajo, sino porque ellos lo sostienen con lo más importante de todo: las canciones. Y con canciones en el nivel de “Fronteras de un Sueño” (que tiene un arranque de batería de Carlos Córdoba parte cuellos) o “Chacal” es imposible negar que Osamenta llegó para quedarse.