24 de Junio de 2016 – The Roxy Live

Ratos de Porao en Roxy Live

Ratas de Bodega. De Alcantarilla. Y en la más porteña acepción del término, Ratas de Puerto. Los paulistas volvieron a Buenos Aires a celebrar los 25 años de uno de sus discos más emblemáticos “Anarkophobia”.

No estaban solos. Además de su público fiel y renovado lo acompañaban Bandera de Niebla de Argentina y los uruguayos menos uruguayos que se puedan conseguir: Motosierra. Auténticas Ratas de Puerto. Ratas de Mercosur que se destacan por su inconformismo, la rebelión y cierta rebeldía.

Todos a su manera y a su estilo tienen qué y contra qué desafiar. La banda de Adrián Outeda, una leyenda de la escena hardcore y también voz de los no menos legendarios Satan Dealers, acometió con “Bandera de Niebla” su nuevo proyecto de furioso punk. Y pese a contratiempos de salud de uno de sus músicos que ojalá prontamente sean un mal recuerdo, la placa “Desindustrial” calentó las tablas para dar paso a “la” formación más salvaje y caliente que la región posee.

Es que Motosierra en vivo es un volcán en constante erupción. Ya toda una leyenda rioplatense, los uruguayos se superan show a show y se prenden y te prenden fuego en cada vivo. Musicalmente arrolladores, el cuarteto comandado por el  insuperable Marcos Motosierra, secundado por Walo Crespo en batería, Leonardo Bianco en bajo y Juanmitz Bertolotti en guitarras, volvió a sacudir Buenos Aires como en fines de abril. Un show más corto pero no menos contundente que el del Salón Pueyrredon en el que descargaron su artillería de “killer rock”, punk rock que horas más tarde replicaría en el Club Detroit de Morón en el Oeste bonaerense.

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A las 21,45 un Roxy Live expectante como la calma que antecede al huracán recibia a “Ratos de Porao” con los ojos y los oídos bien abiertos. Era cuestión de cerrarlos imaginariamente y rememorar aquel 1991 cuando mucho más jóvenes, enérgicos y coléricos, la banda comandada  por Joao “Gordo” sacudía y escupía verdades, riffs, blastbeast y cuerdas filosas y machacantes

Los 25 años de “Anarkopobhia” eran la excusa perfecta para echar a rolar ese discazo que los marcara para siempre con una impronta “crossover thrash” arrancadas desde la venas abiertas de un Brasil más que caliente.

El disco fue desandando y el pogo desatándose con prisa y sin pausa. Hasta que “Gordo” anunció “Iglesia Universal” y cual pastor de ovejas descarriadas preguntó: “Ustedes acreditan la existencia de Dios?” y exclamó “Dios danos plata”, “Jesús queremos cocaína”, “Señor queremos sexo”. Y fue la apoteosis que se exacerbó con la versión acelerada de “Commando” de los Eternos Ramones.

Poco más de 75 minutos después el frío invernal de un sábado a la noche de Palermo esperaba a los cientos que iban a dejar más que claros en el Teatro de Flores.

Lo que quedó en claro es que “Anarkophobia” de Ratos de Porao cuenta 25 años más. Pero no tiene edad. Resisitirá muchas décadas más y podremos por él, si nos da el cuerpo, seguir pasando un buen rato.