15 de Julio de 2016 – Niceto Club

De grooves salvajes y trips mentales.


Al momento de anunciarse la fecha de Poseidotica y Morbo & Mambo, se cumplía una de esas cosas que, al menos yo, imaginaba desde hacía tiempo. Dos de las bandas instrumentales más interesantes de nuestra escena se juntaban y hacían una noche única. Dos formas diferentes de encarar la música finalmente cruzaban sus caminos.
Pasadas las 22hs del viernes 15 de Julio, Morbo & Mambo salía al escenario de Niceto en una configuración diferente a la que recordaba haber visto más de un año atrás, cuando me tocó verlos en el último FestiPez en febrero de 2015. Sin percusiones en vivo, los Morbo invadieron Palermo a pura fusión de afrofunk y rock, no tan setentosa como solía ser, pero por demás ganchera y bailable.


El tándem rítmico, estrella de la noche en ambas agrupaciones, dibujó momentos épicos. Ya sea en paradas más directas como “R. Funke”, dueña de un hermoso riff digno de Zeppelin y con un cuelgue que me remitió al “Doo Bop” de Miles Davis, que bien podría servir para describir todo el show de Morbo & Mambo. Grooves salvajes y texturas amables que te envuelven y hacen hervir la sangre. Y si hablamos de texturas, con “Taguzaz” capaz entienden a lo que me refiero.
La hora y pico que tocó Morbo & Mambo puede dividirse en dos. Una primera parte donde los momentos más rockeros fueron protagonistas y una segunda más volada, que yo la dejo para los últimos cuatro temas, donde la electrónica se apoderó de todo. Presentando varias canciones nuevas al público, la única nombrada “Panamá Papers” (¿el soundtrack de los paraísos fiscales?), de momentos bien trance que, si la memoria no falla, dio por concluido el show de Morbo & Mambo.


Para cuando Poseidotica se subió al escenario, eran casi las 00hs y Niceto seguía repleto.
A pesar de algún que otro vaivén sonoro, el hipnótico inicio con “La Distancia” y “Sueño Narcótico” fueron muy disfrutables y, para los ahora curiosos, demasiado imponentes como para ser ignorados. Y en bloques de dos canciones, los Posei nos llevaron por toda su discografía. De “Elevación” y “La Resistencia” (“Crónicas del Futuro”, 2011) a “Mantra” e “Hidrofobia” de su ya mítico debut, “Intramundo” de 2005, sin darnos cuenta llegamos a la mitad del show, y con ello, al momento en que el cuarteto muta en quinteto por la invitada que sube a las tablas. Marina Fages se apodera del escenario y Poseidotica hace las veces de backing band en  “Dibujo de Rayo”, una canción con una dinámica que bien podría ser parte del repertorio del cuarteto.


Después, otra sorpresa: “Call Me” de Blondie atronó los parlantes y una gran ronda de pogo se desató cuando el 90% de los presentes pensaron que “Children Of The Grave” de Black Sabbath estaba sonando. El otro 10% se quedó en su lugar ante los hermosos gritos que la chica de pelo fucsia pegaba cada vez que aparecía el coro.


Para el final, y en tres canciones, puedo sintetizar las muchas facetas y dinámicas de Poseidotica que se hicieron presentes. Desde los constantes cambios de “Las Cuatro Estaciones” a la belleza floydiana de “Holograma” y el final metalero con “El Dilema del Origen” fueron el cierre para una noche que definitivamente pide repetición en lo que queda de este año.