Efecto Manjatan entrevista

BUENOS AIRES EN FOCO  — EFECTO MANJATAN

—¿Cómo es el proceso de composición estando tan lejos entre ustedes?

—A pesar de la distancia es bastante fluido. En ese sentido la tecnología ayuda porque podemos tener un ida y vuelta continuo. De todas maneras, los pilares de los discos y las canciones surgen por lo general cuando nos juntamos, y eso pasa dos o tres veces por año. Nosotros vamos a Chile o Fernando viene a la Argentina, donde tiene a la familia y a los amigos. Si es acá, nos encerramos en nuestro estudio, y si es allá viajamos a algún lugar alejado de Santiago y montamos un estudio ambulante donde nos pasamos más de una semana sin hacer otra cosa que probar ritmos, sonidos e instrumentos. Con el resto del trabajo, como las mezclas, los arreglos e incluso las grabaciones, cada uno puede ir avanzando por su lado, cada cual hace lo suyo.

—¿Se sienten cómodos con la dinámica actual del grupo?

—Absolutamente. Tal vez, de no ser por esta dinámica de ir persiguiendo los discos de un lugar a otro, el resultado sería diferente y estamos muy conformes con lo que tenemos. Además de ser amigos, nos complementemos muy bien entre los tres como músicos. Formamos un buen equipo. En realidad, aunque lo hagamos con todo el profesionalismo posible para una banda independiente, los discos no son más que una excusa para juntarnos entre amigos a disfrutar de la vida cuando podemos. No hacemos discos que no nos den placer hacerlos.

—Ya tienen muchos años como banda, como grupo de trabajo. Cuando comenzaron, la escena musical de Buenos Aires era una. Ahora todo es muy diferente, desde los lugares a el modo en que la música llega a los oyentes. ¿Cómo vivieron ese cambio? ¿Creen que se adaptaron bien?

—Nunca pensamos nuestra música en función del mercado ni de la escena del momento. La pura verdad es que hacemos lo que nos sale y lo que sentimos, que seguramente sea producto de un contexto y de lo que te rodea, entre otras cosas. En nuestro caso, la apuesta siempre pasó más por ir superándonos a nosotros mismos que por adaptarnos a determinada corriente. De hecho, tratamos de hacer discos que se escuchen como discos, como algo orgánico, a la vieja usanza, y no como temas sueltos, algo que en estos días tal vez resulte un tanto anacrónico, porque cada vez son menos los que escuchan discos enteros. Lo bueno de ser independientes es que podemos darnos ciertas libertades. Lo hacemos por el placer de la música, y se le gusta a la gente, muchísimo mejor. Eso es obvio y lo que todo el mundo quiere. Le escena y las formas de consumo fueron cambiando, eso es verdad, pero la esencia de la música es siempre la misma, buscar un tema que te parta la cabeza.

—Pasaron 13 años desde el lanzamiento del “Vol.1”. ¿Cómo ven ese disco a la distancia?

—Un disco alegre y muy llevadero, un álbum de canciones en el que no le hicimos asco a ningún género porque estábamos buscándonos a nosotros mismos como músicos y como banda. Buscábamos nuestra voz y nuestro estilo propios y creemos que por momentos lo logramos. En temas como Billy o FTV Siberia ya estaba cifrada nuestra impronta y lo que seríamos después como banda. Tenemos los mejores recuerdos de ese disco porque además descubrimos que había un público al que le gustaba esa propuesta.      

¿Qué diferencias encuentran entre aquel proceso compositivo y su final, en comparación a todo el trabajo que llevó “Piélago”?

—El proceso compositivo en sí sigue siendo similar: un par de tragos y una zapada que te lleve a algún lugar. La diferencia es que después de tanto tiempo cada uno se conoce mejor a sí mismo y eso te permite correr menos y jugar más y mejor. Lo que sí cambió radicalmente es nuestro manejo de las herramientas, de todos los fierros, el hardware y el software que se necesitan para hacer un álbum. El primer disco lo grabamos con un Adio Desk que apenas sabíamos manejar, y no es que ahora seamos ingenieros de sonido, pero en “Piélago”, la cuestión técnica ya dejó de ser un molino de viento.

—¿Ya tienen planes para la presentación de este Álbum? ¿Piensan presentarlo en Chile también?

—Por ahora, la idea es presentarlo en la Argentina. Ya hicimos algunos shows, pero el 25 de noviembre es la gran presentación de “Piélago” en el teatro Caras y Caretas. Un concierto que va a tener varios músicos invitados y una pantalla gigante para complementar una propuesta de alto voltaje sensorial y sonoro.