img_3795
13 de Diciembre de 2016 – Luna Park

Garbage en el Luna Park: Sobrio a las piñas

Si 2016 dejó un tendal de estrellas del Rock (Bowie Prince Coltrane y varios más ) bajo el camino también hubo lugar para retornos pirotécnicos (Stones, Aerosmith, Guns and Roses), despedidas sobredimensionadas (Black Sabbath) y algunos regresos memorables (Iggy Pop inalcanzable en el pedestal).Garbage fue quizá el último de esos retornos de bajo perfil que hacen ruido sólo sobre el escenario. Ni las adyacencias del Luna Park ni el Estadio presagiaban el vendaval  que puntualmente sobrevino a la hora convenida.

Ni Shirley Manson es la misma del disco Garbage (1995) ni la de versión 2.0 de 1998. Pero en vivo lo disimula muy bien. Más si la lista ayuda y Stupid Girl, hitazo noventoso, sobreviene tras Supervixen y Paranoid.

Falta Butch Vig en la batería pero la pared de guitarras que conforman Marker y Erikson dotan a la banda del sonido monolitico que los caracteriza.

img_3810
La lista se desanda y Shirley conecta con su público amablemente. Un “muchas gracias” en castellano y adulaciones típicas de que estamos en una noche soñada dan paso a un mechado de canciones de aquellas dos placas.Hasta que la aparente calma antecede a un huracán de golpes y donde hubo ringside sobrevienen trompadas. Piñas van piñas vienen, vuela una camiseta argentina que cae noqueada por un manotazo furibundo de Shirley. Y no hay bronca por eso: la furia es de la ex colorada que acomete contra quienes se boxean, justo en el Luna, y los intima a frenar la pelea. A irte a tu casa si estás enojado. Y a la banda, perdón por el mal momento, y unos segundos para poder continuar. Ponderaciones a #NiUnaMenos, a Barbi Recanati de Utopians y más palo y a la bolsa.”Why do you love me” vuelve a sacudir a las 3500 almas que se dieron cita para conjurar a un martes 13 que quiso hacer de las suyas pero no lo consiguió.

Los que si lo lograron fueron los Garbage que desafiando al tiempo y a un año que pasó la guadaña duro y parejo, volvieron, vieron y vencieron cosechando aquello que muy bien supieron sembrar.